• Innovación
  • Valentía
  • Perseverancia
  • Amor al servicio

Guillermo Ronald (1884 - 1930) fue un gran inversionista peruano descendiente de inglés, afincado desde niño en la Provincia Constitucional del Callao, quien ha resurgido empresarialmente por la importante edificación chalaca denominada el "Edificio Ronald", la misma que fuera elegida por la organización Casacor en el 2011 para ser la sede de la exposición Casacor Perú, la que fue premiada a nivel latinoamericano por la relevante estética y visión arquitectónica que contiene en su estructura y construcción.

Don Guillermo Ronald con el Presidente Augusto B. Leguía

Destaca que allá por 1919 ya Ronald tuviera la visión de traer desde Europa toda la modernidad y elegancia a nuestra provincia constitucional, que es vigente y honrada merecidamente en la actualidad. El desarrollo de todo este emprendimiento, que duró más de una década en su ejecución, solo es comparable al de grandes ciudades como Nueva York, Milán y París.

En cuanto a su biografía y recogiendo la historia fidedigna de sus ancestros, dicen de Ronald que se hizo a sí mismo empezando como un simple empleado de la firma W.R. Grace and Co. Al morir tempranamente a los 46 años, fue un hombre de gran fortuna y uno de los mayores financieros de la República, que nace del trabajo constante en sus empresas y de un particular entusiasmo por el mejoramiento moral y material del individuo.

Ronald subió peldaño a peldaño hasta llegar al éxito viendo el fruto de sus esfuerzos cuando era muy joven. Fue industrial y empresario, también fundó la fábrica de jabones Ronald, así como la fábrica de alpargatas y zapatillas más importante de la época. Guillermo Ronald fue, por sobre todo, honrado y valiente, y perseveró en su trabajo a pesar de la enfermedad que lo aquejaba. Aún en la cúspide del éxito, Ronald no sufrió del "mareo de altura" y continuó siendo amigo y consejero cercano de los trabajadores del muelle del Callao. Nunca abandonó su tierra y fundó el famoso Pasaje Ronald, emprendimiento que nos honraría a todos en el Callao y a su población hasta nuestro actual siglo XXI.

Guillermo Ronald nos deja este patrimonio cultural como testimonio físico de su afán de progreso, pero, sobre todo, recogemos los valores que E.R. Ronald preserva y ubica de manera prioritaria en su misión empresarial para su firma de gestión de personas y talentos, los que son:

La Innovación
La Valentía
La Perseverancia
El Amor al Servicio